Los perfiles son izados mecánicamente y llevados al túnel de pretratamiento en el cual mediante un sistema de cascadas se garantiza la total cobertura superficial sobre todo su largo, generando una reacción química inmediata con una excelente capa de conversión anticorrosiva.
Los productos químicos aplicados son de reconocida calidad internacional y lo más importante, libres de cromo en su composición. Todos los deshechos son conducidos a una planta de tratamiento de efluentes previo a ser vertidos a la red.
Luego de pasar por el horno de secado se los transporta hacia la cabina de pintura donde 24 pistolas automáticas de aplicación simultánea los recorren proporcionando una superficie homogénea mediante sensors de presencia.
Un exclusivo y riguroso proceso de aspiración y filtrado asegura la nula contaminación.
Posteriormente, los perfiles, ingresan al horno infrarrojo que garantiza la inmediata adherencia de la pintura en polvo sobre el perfil de aluminio evitando de esta forma el desprendimiento de pintura en el traslado y la contaminación de diferentes colores dentro del mismo.
A continuación se los ingresa al horno de polimerizado, donde a una temperatura de 190° C el polvo aplicado se convierte en una capa uniforme y resistente de pintura.
Finalmente emergen siguiendo un recorrido que incluye su enfriamiento, embalaje automático y el adecuado almacenamiento para su posterior distribución.